Nuevas aclaraciones a las Reglas de Golf en tiempos del COVID-19

San Isidro, 8 de julio. El golf poco a poco se ha ido reactivando en Sudamérica. Varios países permiten ya su práctica bajo los nuevos parámetros que han dispuesto The R&A y la Usga para poder volver a los campos de manera segura, esto en observancia a las normas de bioseguridad en prevención al contagio del COVID-19.

Sin embargo, la nueva realidad ha traído igualmente nuevos escenarios, los cuales en algunos casos no habían quedado claros con la normatividad existente y sobre los cuales las dos organizaciones del golf mundial han hecho claridad en una reciente comunicación a inicios de julio.  

El cambio más notorio es, curiosamente, que no hay cambios. Las Reglas de Golf se mantienen, pese a que varios campos en el mundo han modificado sus hoyos, haciéndolos menos profundos con protectores para así facilitar el sacar la bola y evitar que los golfistas toquen el asta bandera o el hoyo mismo.

Esto llevó a que se dieran casos en los que, al tener hoyos menos profundos, la bola pueda entrar y salir del hoyo, lo que provocaba confusión sobre cuándo se consideraba embocada. Esto, de hecho, le sucedió en un torneo benéfico al estadounidense Jordan Spieth, convirtiendo un posible hoyo en uno en un doble ‘bogey’.  

Spieth, a inicios de mayo, jugaba en el Maridoe Samaritan Fund Invitational y su pelota impactó el protector del hoyo desde el ‘tee’, rebotando y yéndose al agua. Para el estadounidense, la bola entró a la copa, pero para sus partners estaba en el lago.

De manera conjunta, tanto The R&A como la Usga hicieron claridad al afirmar que no se puede “considerar la pelota embocada o que se embocará en el siguiente tiro si está a cierta distancia del hoyo” o si “la pelota toca el protector o el adminículo similar, así esté por arriba del mismo”. En resumen, la pelota no puede considerarse embocada si realmente no lo está. Pese a tener hoyos menos profundos, todavía debe estar adentro.

Pero no solo el concepto de pelota embocada fue tratado en la comunicación de las dos organizaciones del golf mundial. En la publicación, se animó a los clubes a mantener el uso de banderas con dispositivos que eviten el contacto del jugador con el hoyo o la misma bandera. Se podrá, sin tener contacto físico con la bandera, acomodarla para ‘potear’, como en el caso de campos con mucho viento en los que la bandera no queda en posición ideal.  

Con respecto a los búnkeres (y frente a la ausencia de rastrillos en la mayoría de los casos en los campos), se les dio a los clubes la potestad de tratar las trampas de arena no arregladas como ‘terrenos en reparación’ (Regla 16.1), permitiendo que los jugadores puedan verse favorecidos de tal suerte. Lo que sí afirman The R&A y la Usga es que no es permitido que los jugadores puedan levantar la pelota y arreglar la arena para mejorar el ‘lie’, además que la regla se instaure en la totalidad del campo.

También se abordó el tema de las tarjetas de ‘score’. Debido al riesgo de contagio que conlleva el emplear el sistema tradicional de puntuación, The R&A y la Usga permitirán a los golfistas el llevar sus propios números, levantando la obligatoriedad de firmar dicho ‘score’ e inclusive dando la alternativa de validar una ronda de juego de maneras alternativas (vía electrónica, verbal, etc…). Estas normas estaban ya consignadas en los protocolos existentes.

Texto y foto: Federación Sudamericana de Golf

Author: Area Prensa

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